Descripción morfológica

El caballo asturcón puede definirse como un animal elipométrico, subcóncavo y brevilíneo. El perfil de la cabeza varía de recto a subcóncavo. La cabeza es armónica, aunque algo voluminosa en las hembras, donde aparece más cuadrada; en parte por la proliferación durante el invierno de una elevada cantidad de pelo en el barboquejo.

Los ollares son amplios y los labios gruesos; el tupé es abundante, especialmente en los machos; las orejas son móviles, pequeñas y bien implantadas. El cuello es recto, fuerte y bien insertado en el pecho. La cruz es destacada; el dorso, ligeramente ensillado. La grupa, inclinada. La cola, de nacimiento bajo y muy poblada. Los aplomos son regulares.

El vientre es algo voluminoso, aunque nunca llega al denominado vientre de vaca. El pecho es amplio, fuerte y de gran capacidad. Las extremidades son delgadas, pero potentes, con una excelente conformación ósea; y, por lo general, los cascos pequeños y redondos, están bien apoyados.

La capa del asturcón es toda negra, aunque en algunos ejemplares puede presentar una pequeña estrella en la frente.

Esta descripción corresponde sólo al animal criado en libertad, sin ninguna clase de cuidados, y alimentado con la vegetación que él mismo va encontrando por el monte. En cambio, cuando se le cría con una buena alimentación y adecuado ejercicio, adelgaza su vientre, mejora sus aplomos, sus labios se vuelven finos y su pelo alcanza un lustre agradable.

El pelo crece en cantidad y longitud durante las épocas frías para proteger al animal de las influencias climáticas desfavorables lo que puede dar al caballo un aspecto notablemente diferente.

El potro recién nacido posee una pelusa interior suave y continua; y el color de su pelaje es gris achocolatado, encontrándose alrededor de la boca una zona de decoloración típica.

El noventa por ciento, aproximadamente, de las hembras cuenta con unos caninos en la mandíbula inferior, lo que podría ser un indicio del arcaísmo de esta raza.

Razas Afines

El asturcón pertenece al grupo de los ponis celtas. Los países de una misma cultura celta, tanto del continente como insulares (Asturias es uno de ellos) poseen unas razas de ponis (poni céltico de Ewart) que, en algunos casos, los más puros, son prácticamente iguales.

Esos ponis de origen celta son: el Islandés (Islandia), Shetland y Highland (Escocia), Dales, Fell, New Forrest, Exmoor y Dartmoor (Gran Bretaña), Pottok (Euscadi), Faco (Galicia), Losino (Burgos), Garrano (Portugal) y Asturcón (Asturias).